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de tamaño y sensibilidad, este último síntoma se presenta alrededor de las 8 semanas, aparece mayor coloración a nivel de la areola mamaria, se aprecia la areola secundaria, crecimiento de los
Corpúsculos de Mongómeri y cambios vasculares como es la presencia de la Red de Haller, este signo es más tardío haciéndose presente después de las 12 de gestación
Cambios de Pigmentación a Nivel de la Piel:
Estas manifestaciones cutáneas son comunes en el embarazo, pero no representan signos propios de embarazo, ya que pueden estar ausentes durante la gestación o pueden ocurrir por ingesta de anticonceptivos ( progestágenos- estrógenos los que favorecen el efecto de la hormona melanóforoestimulante) . Los más frecuentes son: el cloasma gravídico e hiperpigmentación de cicatrices, su aparición es tardía, posterior a las 12 semanas, sin embargo, se describe la aparición de una línea pigmentada a nivel del abdomen, denominada línea parda, esta es un poco más precoz alrededor de las 8 semanas de gestación.
Analizados los signos de presunción de embarazo a continuación se analizarán algunos aspectos relacionados con Signos de Probabilidad del diagnóstico de embarazo y que se refieren específicamente al área genital.
Uno de los signos de probabilidad ya analizados es la detección de HCG en orina o plasma, a este se suman los que a continuación se describen.
Amenorrea:Toda mujer sana que se encuentra en el período reproductivo y que relata una actividad sexual, la ausencia de menstruación debe hacer pensar en la posibilidad de un embarazo, sobre todo si relata haber tenido menstruaciones espontáneas y cíclicas. Sin embargo, no es hasta 10 días o más después de la fecha esperada de menstruación que esta ausencia pueda ser indicador confiable de embarazo. Cuando se salta un segundo período menstrual, la probabilidad de embarazo es mucho mayor.
Aunque el cese de la menstruación es un signo temprano e importante de embarazo, la concepción puede ocurrir sin menstruación previa, por ejemplo en una niña que aún no ha tenido menarquia,
en las madres que están con lactancia exclusiva y más raramente en mujeres que han pasado la menopausia.
Además un sangramiento sugestivo de menstruación, ocurre en ocasiones luego
de la concepción. No es raro observar uno o dos episodios de sangramiento uterino, que simula una menstruación y se confunde con ella, en la primera mitad del embarazo. Casi siempre estos sangramientos son escasos y breves, este generalmente se debe a la implantación del blastocisto, son más frecuentes en
multípara que en primíparas. Siempre un sangramiento durante el período gestacional debe considerares como anormal y es un anuncio del aumento de complicaciones durante la gestación.
Por otro lado la falta de menstruación
( amenorrea) puede deberse a varias causas y no necesariamente a una gestación como son: enfermedades graves, enfermedades crónicas las cuales generan anovulación y/o persistencia del cuerpo lúteo.
Cambios en la Coloración de la Mucosa Vaginal:
En el embarazo la mucosa vaginal se presenta de color azulado oscuro o rojo violáceo y congestionada, este signo recibe el nombre de Signo de Chadwick . Este no es un signo concluyente ya que se pueden observar cambios similares en cualquier proceso que cause congestión intensa de los órganos pélvicos. Este cambio de coloración es más notorio a nivel de la mucosa del vestíbulo vulvar en las cercanías del meato urinario.
Cambios a Nivel Uterino:
a) Cambios en el cuerpo uterino
En relación al tamaño, forma y consistencia se menciona que durante las primeras semanas de gestación, el aumento del tamaño uterino se limita al diámetro anteroposterior, pero más adelante el cuerpo uterino toma una forma globosa, alcanzando alrededor de las 12 semanas un diámetro promedio de 8 cms. A partir de las 12 a 13 semanas ya es posible constatar el aumento del tamaño uterino por encima del pubis si se deprime suavemente el abdomen por arriba de la sínfisis.
Al examen bimanual el cuerpo del útero en el embarazo toma una consistencia pastosa o elástica y en ocasiones se siente blando en exceso. A partir de las 6 a 8 semanas de gestación se hace evidente el
signo de Hegar, el cual consiste en un reblandecimiento del istmo, sintiéndose el cuello aún firme o duro. En ocasiones el reblandecimiento del istmo es tan evidente que el cuello y el cuerpo del
útero parecen ser órganos separados. Este signo sin embargo no define el embarazo, ya que depende de la experiencia del operador y puede aparecer cuando las pareces del útero de una mujer no embarazada son blandas en exceso.
Además aún en presencia de embarazo depende de la habilidad el operador, a lo que se suma el riesgo de una gran manipulación, para llegar a un diagnóstico certero
En relación a la forma del útero, los cambios que este sufre se inician con el
aumento en el diámetro anteroposterior y sus caras se tornan convexas, así el útero no gravídico que es periforme, a las 8 semanas se vuelve esférico y a las 13 globoso, tomando una forma ovoide a partir de las 18 semanas. Cuando la implantación del huevo se produce en las cercanías de la inserción tubarica, el útero se torna asimétrico presentándose el Signo de Piskacek, formándose una zona de reblandecimiento alta que separa el cuerpo gravídico del resto del útero. En los casos de inserción normal ( al centro y fondo uterino), los fondos de saco vaginales laterales se encuentran ocupados, los cuales se pueden apreciar a través del tacto vaginal, a este signo se le denomina Signo de Noble-Budin, este signo se hace evidente a partir de las 8 semanas de gestación.
b) Cambios en el cuello uterino
Entre las 6 y 8 semanas de embarazo, el cuello presenta una consistencia de reblandecimiento, a diferencia de lo que se aprecia en estados no gestacional, en que su consistencia es dura, sin embargo este signo no es certero de embarazo ya que pueden causar reblandecimiento del cuello la administración de anticonceptivos.
Revisados los exámenes que apoyan el diagnóstico de embarazo, así como los signos de Probabilidad y Presunción, a continuación se revisarán los signos de Certeza del diagnóstico de embarazo.
Dentro de los signos positivos de certeza de embarazo se describen los siguientes.
1.- Identificación de la actividad cardiaca
fetal.
2.- Percepción de movimientos fetales
activos por el examinador
3.- Reconocimiento del embrión y del
feto en cualquier momento del
embarazo por ecografía.
Este último signo ya ha sido revisado en extenso al inicio de este apunte, por tanto nos referiremos a los dos restantes.
Actividad Cardiaca Fetal:
Oír u observar las pulsaciones cardiacas fetales asegura el diagnóstico de embarazo. Se pueden identificar las contracciones del corazón fetal por medio de la auscultación un estetoscopio de Pinard, con equipo Doppler y con ecografía.
Es posible identificar el latido cardiaco
fetal con el estetoscopio de Pinard alrededor de las 17 semanas ( promedio) y a las 19 semanas en casi todas las embarazadas, excepto en aquellas obesas. La frecuencia cardiaca fetal (FCF) en ese momento y mas adelante oscila entre 120 y 160 lmp y es percibido como un sonido doble que se asemeja al sonido de un reloj debajo de una almohada. No es suficiente oír solamente el corazón fetal, es necesario distinguirlo del pulso materno. Durante la mayor parte del embarazo el feto se mueve libremente en el líquido amniótico, en consecuencia, el sitio del abdomen materno donde puede percibirse mejor el latido cardiaco fetal varía continuamente.
Existen muchos dispositivos que se basan en el efecto Doppler para detectar la actividad cardiaca fetal. El ultrasonido se dirige hacia la sangre fetal en movimiento. El sonido emitido por el flujo sanguíneo sufre un cambio de frecuencia, cuyo eco es detectado por un cristal receptor que se encuentra junto al cristal transmisor. Dadas las diferencias entre las frecuencias cardiacas, el flujo pulsatil del feto se diferencia con facilidad del de la madre, excepto que se presente bradicardia fetal o taquicardia materna. La frecuencia cardiaca fetal se logra pesquisar con sistema Doppler con certeza a las 10 semanas de gestación.
Por medio de la ecografía ya es posible detectar la actividad cardiaca, a través de la ecografía transvaginal, alrededor de la 5° semanas de amenorrea.
Percepción de los movimientos fetales:
La detección de los movimientos fetales por el examinador puede realizarse desde
la semana 20. Los movimientos fetales suelen variara en intensidad, pudiendo ser un suave aleteo al principio del embarazo y llegando a movimientos bruscos en períodos más avanzados, en este último período pueden ser tanto visibles como palpables.
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