Se le conoce también como pseudociesis y actúa produciendo cambios corporales auténticos como los que se generan en un embarazo normal, además, puede provocar el trastorno del ciclo menstrual, modificación de las glándulas mamarias, secreción de leche y la sensación sugestiva de movimientos fetales. Algunas personas pueden presentar incluso, las típicas nauseas y subir de peso.
¿Por qué surge?
Como ya se mencionaba, la causa principal de este suceso parte del deseo incontrolable de tener un hijo, sin embargo, hay otros factores como: la necesidad de fortalecer aun más los nexos conyugales o sentirse joven y productiva.
¿Qué personas la padecen?
Evidentemente son las mujeres las que están más propensas a desarrollar un problema de este tipo, sin embargo, hay casos extremos en los que se llegan a presentar en algún hombre, pero en las mujeres pueden ser: jóvenes recién casadas, solteras jóvenes que tienen miedo a quedar embarazadas cuando su vida sexual está activa, mujeres de edad avanzada temerosas de llegar a la menopausia, personas estériles y aquéllas que se han vuelto a casar por segunda ocasión y desean darle un hijo a su actual esposo.
¿Qué otras causas lo provocan?
Cuando la mujer es dependiente del marido y el pensamiento de un hijo llega para tener la creencia de que así se tendrá el absoluto control de la atención de la pareja; cuando se desea complacer en todo al esposo; cuando se tienen problemas maritales y la posibilidad de un embarazo se convierte en una solución para salvar el matrimonio, y cuando se piensa que un hijo reforzará los lazos matrimoniales y se vuelve obsesivo.
PERO TABIEN LOS HOMBRES PUEDEN COMPARTIR ESTOS SINTOMAS CON SU PAREJA