Desde el momento que te enteras que estás embarazada surgen sensaciones confrontadas respecto a las relaciones sexuales, existe un sentimiento de protección hacia el bebé que te inclinan a evitar el sexo con tu pareja o bien tu apetito sexual está más exacerbado y disfrutar de la libertad de no tener que utilizar ningún método anticonceptivo. Todo es posible y lo ideal es responder a tus instintos.
Por otro lado tu compañero puede estar menos interesado en las relaciones sexuales. No te angusties, no es que no le resultes atractiva, sino que puedes estar despertando en él otros sentimientos que lo lleven a estar más inclinado a expresar su ternura y afecto de otras maneras.