Pregunta: : Estoy en la semana 20 de un embarazo gemelar y dos ginecologas me dijeron en la última ecografia que un feto tenia un tamaño de 15 semanas, no se movia y no latía, que había sido un aborto espontaneo y que podía perjudicar al otro feto pero no podíamos impedirlo. Otra ginecologa que consulté una hora despues me dijo que ella veía que el tamaño era de 17 semanas,porque además lo vió en una ecografía que le hizo de ese tiempo, que no había crecido en las ultimas 3 pero se movía y latía. Si vive ¿porqué no crece normalmente? ¿puede remontar a partir de ahora lo que no ha crecido en las últimas 3 semanas?¿puedo hacer o puede hacerse algo por ayudarle a crecer? ¿puede perjudicar al que crece normalmente? ¿qué esperanzas puedo albergar de que nazcan los dos felizmente a las 40 semanas?
Respuesta: Una complicación que ocurre en los Embarazos Gemelares Monocoriales es el Síndrome de Feto Transfusor a Feto Transfundido. Esta es una patología en donde la circulación del feto transfusor se comunica con la circulación del feto transfundido y esto hace que el feto transfusor presente trastornos del crecimiento, y hasta la muerte ante parto y el feto transfundido puede estar normal o alterado. Esto se resuelve con cirugía endonscópica fetal para ligar estas comunicación circulatorias entre los dos fetos a nivel placentario. Además los embarazos múltiples o gemelares se consideran de mayor riesgo debido a que tienen aumentados la presencia de complicaciones tanto maternas como fetales de 3 a 7 veces con respecto a un embarazo simple o de un solo feto, durante el embarazo y el parto, por lo que ameritan un control prenatal mas cuidadoso. Las complicaciones más importantes es el aumento de la frecuencia de Diabetes Gestacional, de Hipertensión inducida en el embarazo y de Amenaza y Parto Pretérmino para la madre, y para el feto el Nacimiento Pretérmino, con mayor riesgo de infecciones e inmadurez pulmonar, complicaciones previsibles con un buen control prenatal. Aunque muchos de estos embarazos no llegan al término, la mayoría tienen un buen pronóstico, ya que suelen madurarse estos fetos a menor edad gestacional que los embarazos con un solo feto, y por la mayor posibilidad de complicaciones durante el parto, su nacimiento suele ser mediante una cesárea planificada de forma electiva.